Las juntas metaloplásticas consisten en una cubierta exterior metálica ya sea con un relleno de fibra metálica o no metálica comprimido.

Las juntas metaloplásticas son apropiadas para utilizarlas en calderas e intercambiadores de calor, apto para superficies de sellado estrechas y aplicaciones donde es frecuente el paso de gases a altas temperaturas. La camisa metálica aumenta la estabilidad de la junta y reduce su resistencia.

Ofrecen una alta resistencia química a un amplio rango de fluidos, que puede ser posible gracias a la selección del metal apropiado.